¿Cuál es la diferencia entre un Fideicomiso y un Testamento?

Conozca las diferencias entre un fideicomiso (en vida) o living trust y un testamento o will.

Tanto los fideicomisos como los testamentos son instrumentos legales que permiten entregar a un beneficiario o beneficiarios la titularidad de activos de su propiedad al fallecer o incluso antes de que esto pase (en una fecha determinada). Aunque este suele ser el principal uso de estos instrumentos en Estados Unidos, también pueden utilizarse con otros propósitos. Es precisamente el uso especializado que se le da a cada uno lo que los diferencia y los hace eficaces o ineficientes en determinadas cuestiones.

A continuación, se revisarán algunas situaciones que le permitirán determinar si requiere o no crear un testamento, un fideicomiso o ambos.

  1. Nombrar beneficiarios para sus bienes.

Como todo el mundo sabe, la función principal de los testamentos y los fideicomisos es nombrar a los beneficiarios de sus propiedades. En un testamento, simplemente se describe la propiedad y se determina quién la obtendrá. Con el fideicomiso es el mismo procedimiento aunque incluye la transferencia de la propiedad al fideicomiso.

  1. Brindar protección a los menores de edad.

Una motivación poderosa para crear un fideicomiso o testamento es la de velar por el futuro y seguridad de los menores a su cargo. Es bastante común que las personas quieran dejar propiedades inmuebles a nombre de sus hijos menores de edad. Sin embargo, un menor de 18 años legalmente no puede poseer propiedades. Es por esta razón que se debe nombrar a alguien que administre su patrimonio del menor hasta que este cumpla la mayoría de edad.

Es aquí cuando el testamento puede resultar la opción más atractiva. Un testamento no solo le permitirá nombrar al administrador de los bienes de sus hijos, también llamado albacea, sino que también le permite nombrar a quién corresponderá la custodia o cuidado de los menores.

Por otro lado, el fideicomiso también le permite nombrar a un administrador de sus propiedades hasta que sus hijos menores de edad cumplan 18 años. Además, mediante un fideicomiso, usted puede estipular que esa propiedad quede protegida hasta que su hijo cumpla determinada edad o condición. Sin embargo, no podrá nombrar o dejar estipulado a quién corresponde la custodia y cuidado de sus hijos menores de edad.

  1. Modificaciones.

Tanto los fideicomisos revocables como los testamentos le permiten revisar su documento en caso de que llegaran a cambiar sus circunstancias o sus deseos. Las decisiones que se tomen en estos documentos no son necesariamente inalterables o permanentes.

  1. Evitar la sucesión.

Si por alguna razón usted desea evitar que al fallecer sus bienes y propiedades pasen por un proceso de sucesión, le convendrá crear un fideicomiso. Este instrumento será vital para ahorrar el tiempo y costos que este proceso conllevan.

Las propiedades que se dejan a través de un testamento deben pasar por una sucesión. Sin embargo, no todo el mundo desea evitar la sucesión. Si no posee muchos bienes, o si tiene muchas deudas, puede que no sea necesario crear un fideicomiso.

  1. Privacidad después de la muerte.

Después de la muerte, un testamento se convierte en un documento público. Un fideicomiso en vida no, por lo que muchas personas optan por utilizar un fideicomiso en vida para mantener sus asuntos o decisiones sobre sus propiedades de manera privada. Por cuestiones de seguridad, un fideicomiso resultaría más conveniente.

  1. Notario público.

A diferencia de los testamentos, en Estados Unidos solo los fideicomisos en vida deben ser firmados y sellados por un notario público.

  1. Transferencia de propiedades.

Para dejar una propiedad en un fideicomiso, se debe transferir la propiedad mediante una escritura pública al fideicomiso. Aunque no se trata de un procedimiento costoso o complicado, este no es requerido al realizar un testamento.

  1. Protección contra impugnaciones judiciales.

Las impugnaciones judiciales a los testamentos y los fideicomisos en vida son raras. Pero si hay una demanda, generalmente se considera más difícil atacar con éxito a un fideicomiso activo que a un testamento.

  1. Nombrar un ejecutor.

Puede usar su testamento para nombrar a un albacea que estará a cargo de administrar su patrimonio después de su muerte. Esa persona será responsable de comunicarse con el tribunal, pagar sus facturas y, eventualmente, distribuir cualquier propiedad que sea sujeta a una sucesión.

En un fideicomiso en vida, usted puede nombrar a un administrador que gestionará únicamente la propiedad que queda en el fideicomiso.

  1. Pago de impuestos o deudas.

En su testamento, puede dejar instrucciones sobre cómo desea que se paguen sus deudas e impuestos. Por ejemplo, puede indicar que desea pagar el préstamo de su hermano descontando el pago de su cuenta de ahorros. Esto no es posible en un fideicomiso.

  1. Dificultad.

Los testamentos son documentos simples que no requieren un lenguaje especial. En algunos estados, incluso, los testamentos escritos a mano son aceptados siempre y cuando estén debidamente firmados por los testigos y el titular.

Del mismo modo, no hay leyes que dictaminen que el proceso para realizar un fideicomiso en vida sea complicado. Sin embargo, en lugar de testigos, debe hacer que un notario público firme el documento. Además, los fideicomisos son más laboriosos de realizar porque requieren que se transfieran las propiedades al fideicomiso.

¿Qué NO pueden hacer los testamentos o fideicomisos en vida?

Ni un fideicomiso ni un testamento le va a permitir:

  • Reducir sus impuestos patrimoniales.
  • Dejar dinero a sus mascotas.
  • Establecer sus voluntades finales. (Para esto, es mejor crear un documento aparte.)
  • Dar a conocer sus contraseñas o datos sensibles. (Asimismo, para esto es mejor crear otro documento aparte.)

¿Necesito un testamento o un fideicomiso en vida?

La mayoría de la gente necesita un testamento, pero no todos necesitan un fideicomiso. Si necesita o no un fideicomiso depende de su edad, de su riqueza, y de si su estatus marital. Usted tiene que determinar según sus condiciones y deseos cual instrumento legal le conviene más, si quiere crear ambos o ninguno, aunque si no crea un testamento o un fideicomiso, sus propiedades se distribuirán de acuerdo con las leyes de su estado. Por cierto, esto no siempre es favorable para usted y para los suyos.

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