Represalias en el lugar de trabajo: ¿Cuáles son sus derechos?

Conozca más sobre las represalias en el trabajo y qué puede hacer si se encuentra en esta situación.

La mayoría de las personas saben que existen leyes que protegen a los empleados de la discriminación y el acoso. Sin embargo, muchas personas ignoran que que estas leyes también protegen a los empleados de las posibles represalias encabezadas por su patrón. En otras palabras, los empleadores o patrones no pueden castigar a sus empleados por haber presentado quejas de discriminación o acoso, ni por participar en investigaciones en su lugar de trabajo. Tenga en cuenta que estas represalias no se limitan a un despido injustificado o la obstaculización de un ascenso. Las represalias pueden incluir otras acciones negativas, como negarle un aumento o una transferencia a una posición laboral más cómoda para usted.

¿Qué son las represalias en el lugar de trabajo?

Las represalias por lo general, ocurren cuando un patrón o un gerente toma revancha contra un empleado por participar en actividades que se encuentran legalmente protegidas. Las represalias incluyen cualquier acción negativa en el trabajo, como degradación pública, despido injustificado, reducción de salario o reasignación de trabajo a turnos menos favorables para el empleado. Sin embargo, hay otras acciones más sutiles que pueden ser consideradas también como represalias.

Cuando un empleado es despedido de forma injusta, queda claro que la acción es negativa. Pero en algunas ocasiones, las represalias no son tan evidentes. De acuerdo con la Corte Suprema de los Estados Unidos, usted debe considerar las circunstancias de la situación para evaluar si se trata de una represalia hacia usted. Por ejemplo, un cambio en el turno de trabajo y en un horario menos flexible, puede no ser objetable para muchos empleados, pero podría ser muy perjudicial para un padre con hijos pequeños.

Siempre que la acción adversa del patrón disuada a una persona de forma razonable en una situación en la que podría presentar una queja, esta constituye una represalia ilegal.

¿Cómo sabe si su empleador está tomando represalias en su contra?

Como ya dijimos antes, no siempre es sencillo saber si su patrón está tomando represalias en su contra. Por ejemplo, si usted se queja del acoso de su gerente o supervisor inmediato, la actitud y comportamiento de éste pueden cambiar. Sin embargo, si el cambio supone un comportamiento más profesional hacia usted, es decir, más serio y menos amistoso, esto no constituye una represalia. Sólo debería considerar como represalias, aquellos cambios que tienden a generar un efecto adverso en su trabajo.

Por otro lado, si algo evidentemente negativo sucede poco después de que usted presente una queja acerca de su gerente o patrón, entonces usted tendrá una buena razón para sospechar que se trata de una represalia en su contra. Por ejemplo, usted podría tener un caso sólido a su favor, si su jefe lo despide alegando que usted no se integra al equipo, al poco tiempo de que usted presente una queja a la gerencia de que él la acosaba sexualmente. Recuerde que no todos los actos de represalia son tan obvios como este ejemplo ni necesariamente significan que su trabajo está amenazado. Una represalia puede observarse, por ejemplo, cuando se hacen una inesperada e injusta evaluación de desempeño (en la cual se le tacha de deficiente), una supervisión directa de su jefe sobre todo lo que usted hace, o su exclusión repentina de las reuniones de personal en un proyecto en el que usted había estado trabajando durante un tiempo.

¿Qué hacer si sospecha de represalias en su contra?

En primer lugar, si sospecha que su patrón está tomando represalias en su contra, primero hable con su supervisor o con un representante de recursos humanos sobre estos actos negativos. Es necesario que usted haga preguntas específicas. Aunque usted sospeche de una represalia, lo cierto es que su empleador podría tener una explicación perfectamente razonable para justificar su decisión: ha sido cambiado de turno porque hay falta de personal o usted está siendo degradado después de un largo historial de problemas de rendimiento documentados por su jefe.

Sin embargo, si su patrón no puede darle una explicación convincente, exprese su preocupación por sospechar que se trata de represalias contra usted. Es bastante probable que su patrón lo niegue. No es raro que algunas veces los empleadores tomen represalias sin darse cuenta. En esas circunstancias, es prudente que usted señale que la acción negativa ocurrió después que usted presentó la queja, y pida que se detenga inmediatamente.

En caso de que su patrón no esté dispuesto a admitir su mala conducta ni a corregir el problema, es posible que tenga que llevar sus inquietudes a la Equal Employment Opportunity Commission (EEOC) o a la agencia de empleo justo de su estado.

¿Cuándo están prohibidas las represalias?

La ley federal de los Estados Unidos protege a los empleados de represalias cuando estos presentan una queja de discriminación o acoso, ya sea internamente o ante un organismo externo como la EEOC, en el lugar de trabajo. Esto es válido incluso si la reclamación resulta ser no tener fundamentos, siempre y cuando se haya hecho de buena fe.

La ley también protege a los empleados que cooperan en investigaciones de la EEOC, o que sirven como testigos en investigaciones o litigios de la EEOC. Un caso reciente de la Suprema Corte confirmó que la participación de un empleado como testigo en una investigación interna dentro de una empresa, también cuenta como una actividad protegida. Varias otras leyes federales protegen otros tipos de actividades, como los denunciantes que se quejan de condiciones de trabajo inseguras, o los que toman licencia FMLA (Family and Medical Leave) con protección legal.

Por otro lado, debe saber que algunas leyes estatales también prohíben a los empleadores tomar represalias contra los empleados por otras razones, como por ejemplo, por presentar una reclamación de compensación laboral.

Armando un caso de represalias.

Si usted sospecha que hubo represalias y su empleador no parece estar dispuesto a corregir el problema, tendrá que demostrar por sus propios medios, que existe un vínculo entre su queja (o el comportamiento que usted crea desencadenó la represalia) y las represalias de su patrón. Cuanta más evidencia a su favor  pueda reunir, mejor será para su queja.

Para hacer esto, procure documentar la supuesta represalia recabando la mayor cantidad de detalles posibles. Además, lleve un registro de la información histórica antes de presentar su queja. Por ejemplo, si su jefe afirma que su desempeño es deficiente después de que usted presenta una queja, asegúrese de buscar cualquier mensaje de correo electrónico u otros documentos que demuestren que su jefe estaba satisfecho con su desempeño laboral antes de la queja.

Consulte con un abogado.

Debe considerar consultar con un abogado laboral si cree que ha sido objeto de represalias, especialmente si ha sido despedido o ha perdido una cantidad significativa de su salario. Un abogado puede decirle qué tan fuerte es su caso y qué compensación le correspondería, entre otras cosas. 

Deja un comentario