¿Necesito contratar a un Abogado Testamentario?

Si usted lee consejos convencionales para albaceas testamentarios, la primera sugerencia suele ser «contrate a un abogado». Usted puede decidir, al momento de resolver una sucesión, si desea recibir asesoría legal de un abogado con experiencia y que esté familiarizado tanto con la ley estatal como con el funcionamiento del tribunal testamentario local. Sin embargo, no todos los albaceas necesitan hacerlo. Si el patrimonio que usted está por administrar no contiene recursos inusuales y no es demasiado grande es posible que pueda arreglárselas sin la ayuda de un abogado.

Para determinar si usted será o no capaz de hacerlo solo, es importante que se haga las siguientes preguntas. (Si no sabe las respuestas, pregúntele a un abogado como parte de una asesoría inicial, antes de decidirse por contratar a un abogado para que se encargue de todo por usted.) Cuantas más preguntas responda con un «sí», más probable es que pueda terminar de ejecutar la herencia sin un profesional a su lado:

1. ¿Se pueden transferir los bienes de la persona fallecida fuera de una sucesión?

La respuesta a esta pregunta depende del tiempo que la persona fallecida planificó su testamento para evitar la sucesión antes de fallecer. Idealmente, todos los bienes pueden ser transferidos a sus nuevos propietarios sin necesidad de un tribunal testamentario. Algunos ejemplos comunes de bienes que no necesitan pasar por un proceso de sucesión son los bienes que se mantienen en tenencia conjunta, cuando hay un superviviente en una propiedad comunitaria o bienes en tenencia total. Los activos incluidos en un fideicomiso testamentario también pueden evitar la sucesión. Asimismo, no es necesario que aquellos bienes para los cuales la persona fallecida nombró un beneficiario, por ejemplo, las cuentas de jubilación o los ingresos de la póliza de seguro de vida, pasen por una sucesión.

2. ¿Su patrimonio es candidato para una sucesión simplificada en su estado?

Siempre que se pueda, es recomendable evitar la sucesión. Sin embargo, si esto no es una opción, es importante que se informe sobre si su patrimonio es candidato a un proceso de sucesión simplificada para patrimonios pequeños. En Estados Unidos, la mayoría de los estados cuentan con estos procedimientos, facilitándolos a través de una sucesión resumida y un proceso totalmente extrajudicial que requiere sólo la presentación de una simple declaración jurada (affidavit) ante la persona o institución que administra los bienes. Cada estado tiene sus propias reglas para los patrimonios que califican a una sucesión simplificada. En muchos estados, dependiendo de las circunstancias, incluso patrimonios bastante grandes -sin contar los activos no testamentarios- también pueden usar los procesos simples.

3. ¿Se llevan bien los miembros de la familia?

Los conflictos por un testamento dentro de una familia no son poco frecuentes. Si un miembro de la familia amenaza con demandar por una propiedad, es necesario conversar este tema con un abogado con experiencia testamentaria a la mayor brevedad posible. Los juicios testamentarios suelen desintegrar familias y pueden representar una pérdida importante del dinero perteneciente al patrimonio en cuestión. Un abogado puede ayudarle a evitar un juicio.

4. De ser necesaria una sucesión, ¿qué tan simple o complicado es este proceso en cada estado?

Si el estado donde vivía la persona fallecida ha adoptado una serie de leyes llamadas Uniform Probate Code o Código Uniforme de Sucesiones (UPC ), la sucesión debería ser un proceso bastante sencillo. En los estados con UPC, la mayoría de las sucesiones se llevan a cabo con mínima supervisión de los tribunales. Otros estados han optado por simplificar sus procedimientos sin llegar a adoptar la UPC, de tal forma que el proceso suele resultar bastante sencillo.

5. ¿El patrimonio consiste sólo de bienes comunes, como una casa, cuentas bancarias, vehículos y otros bienes domésticos?

De ser el caso, entonces el procedimiento debería resultar bastante simple. Por lo general, las cosas se complican mucho más cuando entre las propiedades hay un negocio, bienes raíces comerciales o cualquier otro activo que requiera un manejo especial continuo. En estos casos, es probable que usted quiera consultar a un experto para administrar, tasar o vender un negocio; estos trabajos no son para aficionados.

6. ¿Hay suficiente dinero en el patrimonio para pagar las deudas de la persona fallecida?

Si hay suficiente dinero para pagar deudas de la persona fallecida (por ejemplo, su declaración final de impuestos, los gastos de su última enfermedad así como sus gastos funerarios), con algún remanente o sobrante para los beneficiarios del testamento, usted no tendrá que preocuparse por las deudas a pagar. Sin embargo, en caso de que usted sospeche que no hay suficiente dinero en el patrimonio para pagar deudas e impuestos, es mejor que no pague ninguna factura antes de hablar con un abogado. Las leyes estatales dan prioridad a algunos acreedores sobre otros.

7. ¿El patrimonio es lo suficientemente pequeño para no pagar impuestos estatales o federales sobre el patrimonio?

Bajo la ley vigente, más del 99.7% de los patrimonios no deben impuestos federales sobre el patrimonio, por lo que probablemente no tenga que preocuparse por eso. Sin embargo, también es posible que las propiedades a declarar, deban un impuesto estatal particular, que haya que cancelar ante el estado donde la persona fallecida vivía o en donde poseía bienes raíces. Cerca de 20 estados imponen sus propios impuestos al patrimonio, y muchos de ellos lo hacen con bienes de valor igual o superior a $1 millón de dólares. En este caso, sin duda necesitará asesoría legal y fiscal, a fin de determinar si el patrimonio debe presentar una declaración de impuestos, ya sea ante el IRS o ante la autoridad fiscal estatal.

Deja un comentario